martes, 7 de septiembre de 2010

Ya están aquí, qué ilusión, ya los ví... los cabras locas



De Gabriel Celaya (que Dios me perdone, por la herejía).

Lo de Agüera es un arma, cargada de soflamas (¡Jo!)

Cuando ya no hay argumentos de defender lo indefendible

Mas se palpita y se sigue, más allá del horizonte

Por el sur ya nos atacan esos que vienen del monte

Son gritos en el cielo y en la tierra son bárdulos.

Por qué vivimos a golpes, por qué apenas si nos dejan

Decir que soy guriezano,

Nuestros carteles no pueden ser sin pecado un adorno

Estamos rascando el fondo, estamos rascando el fondo.

Hago mía la falta, siento en mí el Agüera y canto, canto

Rodado, muéveme ese lindero que tanto he suspirado,

Cantabricia de mi alma, Cantabricia te he agrandado.

De una canción de guerra.

A las barricadas, a las barricadas, por el triunfo de la Cantabricidad…

De la Cantata de Santa María de Agüera

(que los de Quilapayún me perdonen, si pueden)

Señoras y señores

Venimos a contar

Aquello que la historia

No quiere recordar

Pasó en Guriezo el Grande

Agüera es el lugar

96 el año, más o menos, quizá

Allá el PP, pedáneo

Quería aquel pinar.

Nosotros Perrecistas

Luchamos sin piedad

Por devolver a Agüera

Su cantabricidad.

Allá el otro pepero

Censura me iba a dar.

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