martes, 16 de marzo de 2010

UCRONÍAS GURIEZANAS (1)

Ucronía es, un palabro en primer lugar, un tiempo inexistente. Un lo que pudo ser y no fue. Un qué hubiera sido de mi vida si... en leguaje popular o román paladino. Es un efecto mariposa inventado.

De vez en cuando, más de vez que en cuando, cuando la hartura aceche sacaré una. Hoy, comienzo con una bonachona. No todas serán así que también cansa la bonachonería, como el hacha de guerra desenterrado.

La de hoy la titularemos AGUA QUE NO HAS DE BEBER...

El pasado 29 de julio la Asociación de Vecinos presentó su moción de iniciativa popular para modificar el Reglamento de Aguas y las tasas del servicio. Fue un momento grande. De esos que te dejan satisfecho. Lo hicimos así, para que la Corporación tuviera tiempo de mirarlo con calma y cariño, tal y como nos habían prometido los Concejales de de Obras y servicios y Hacienda que junto con el Alcalde recibieron el escrito. Podían haber dejado que lo hiciera el funcionario de turno en el Registro General. Pero no, cuando supieron que lo estábamos presentando se presentaron ellos. Dijeron que era un momento importante en la vida local. La primera vez que alguien presentaba una moción, sin ser concejal, y avaladas por muchas firmas de vecinos. Se les veía contentos con una cosa así. Fue el Alcalde mismo quien llamó al Jefe del grupo de oposición para comentarle el hecho. Se excusó el hombre de no poder atender la invitación del Alcalde de que acudiera al acto de registro del documento. Se encontraba en un acto institucional, la creación de un nuevo parque de bomberos en un pueblo cercano. Nos hicimos una foto con el telefonillo del Alcalde, para inmortalizar el acto y se la envió por mms. Una pasada.


Pocos días después, el día del Cristo, que es fiesta en nuestro pueblo, me comentaron varios concejales que habían leído la moción y que les había parecido buena. Ellos andaban pensando otras cosas y se habían dado cuenta que su opción podía ser onerosa para las arcas municipales. Para todos. Estaban ya preparando una reunión, para saber más detalles, para finales del mes de agosto y que en septiembre tenían pensado organizar un Pleno extraordinario. Las cosas del agua, ya se sabe, son importantes.


La reunión fue el veintiocho de agosto. Al alcalde no se sabe bien porqué le cae bien San Agustín. Me pregunto si será que estudió en los agustinos. Pero por lo que le conozco, no creo. Por aquí no hay convento de los agustinos y me parece que estudió en la escuela pública. Da igual, la cosa es que él siempre anda que si San Agustín dijo que si San Agustín hizo, que si San Agustín…


En el Salón de Plenos estábamos todos para la reunión. Me bombardearon a preguntas sobre pormenores de la moción y les respondí. Se veía que les agradaban las respuestas, por los movimientos de cabeza adelante y atrás de algunos concejales. Como asintiendo a lo que les decía. Llevábamos dos horas hablando del asunto cuando el Alcalde cuchicheó algo al oído del jefe de la oposición y después del Secretario, ambos asintieron mirándose como sondeándose el uno al otro. Bien — dijo el alcalde — Ya tenemos clara la situación. Señor Secretario, mande una notificación a la empresa de aguas para una reunión el próximo día de San Cornelio. El Orden del día si os parece bien lo hablamos mañana en comisión conjunta de las áreas de urbanismo y hacienda. Ah, tiene que preparar también una notificación para el representante de la Asociación de vecinos, aquí presente.


Yo, respondí yo un poco acobardado, si le parece bien y puesto que le he oído me doy por citado. Eh, no rapaz, los formalismos son formalidades que ni los santos del cielo se las saltan; respondió el Alcalde con su voz de trueno pontifical. Dieciséis o diecisiete de septiembre, preguntó el Secretario, poco ducho en materia del santoral. Vea usted cual es la fecha mejor, si San Cornelio o Santa Adriana, le espetó el aludido con gesto cansino, como de... estos jóvenes en qué universidad se forman que no saben de iglesia. Como cambian los tiempos, perdidos estamos sin Santos, sin ejemplos y modelos de conducta. Pensaré en ello para el próximo Consejo Escolar. Me da a mí, se pensaba el Alcalde, que ahí comienzan los problemas.


El dieciséis de septiembre a las diez de la mañana comenzó el Alcalde explicando la situación de malestar de los vecinos, a la empresa gestora del servicio de aguas. El representante de la empresa se justificó de las dificultades económicas, por la crisis. Sabido es lo de la crisis, manido también, respondí airoso.


El Jefe de la oposición fue más allá y le espetó que cuando él era el alcalde se firmó aquel contrato creyendo que era lo mejor. Desde la buena fe, continuó, confié en que sus servicios iban a dar a los ciudadanos un agua de calidad. Precisamente para eso se pusieron aquellos precios, algo altos para el momento; pero que darían beneficios a todos, no solo a su empresa. Les dejé hacer en esa confianza. Había además un compromiso de inversiones y nos hemos percatado de que no se han cumplido ni de lejos. Cuando los vecinos se han quejado a ustedes, no han respondido. Y por si eso fuera poco, han usurpado ustedes las funciones públicas que nos correspondía a nosotros.


Tranquilo, tranquilo, dijo el Alcalde retirándole la palabra suavemente. Tampoco nos vamos a cebar ahora, algo también hemos hecho mal nosotros. Teníamos que haber controlado un poco más la gestión e ir poniendo estas pegas puntualmente, cada vez que los vecinos nos mandaban sus quejas. Si a ustedes les parece, comenzamos de nuevo. Y lo hacemos de esta manera; primero se devuelve el dinero cobrado de más. ¿Qué le parece señor Toribio? que así se llama el representante de la empresa.


De acuerdo, respondió el mentado. Pero ustedes me proporcionan el modelo de contrato administrativo que exigen los vecinos y tienen razón. No se preocupe usted, aquí tiene el modelo que aprobamos el otro día en comisión. Por cierto, a partir del mes de enero van a tener que facturar ustedes por consumos reales, ya que pensamos aprobar la nueva Ordenanza Fiscal en el Pleno del día de San Jerónimo. No hagan el chiste fácil que les conozco de sobra, en el Pleno no hacemos el indio. En la comisión ya tenemos el informe y de momento no vamos a cambiar el precio del metro cúbico, sigue a sesenta céntimos; pero suprimimos el mínimo de facturación. También incluiremos tres tramos de consumo, hasta treinta, hasta sesenta y de ahí en adelante a diferentes precios. Primer tramo a sesenta como ya dije, el segundo a un euro veinte y el tercero a dos euros para el consumo doméstico. Esperamos, señor Toribio, sus propuestas para el consumo industrial y el ganadero, que consultaremos con el gremio. Las propuestas antes del día de Santa Tecla que si no nos coge el toro.


¿Estamos todos de acuerdo? Un sí unánime fue la respuesta. Pues se acabó la sesión. Ha tomado buena nota, señor Secretario, supongo. Sabe que sí, San… señor Alcalde quise decir. Se levanta pues la sesión. Por cierto, ¿quien no pagó la última vez? Joder, señor alcalde se le escapó al de Hacienda. Habla bien que te vas a condenar… y que pague el que no estaba. Toribio, te-ha-to-ca-do. Menos mal que va en gastos de representación.


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